Clase 14: El deseo imposible de la obsesión
- apsftigre
- 27 oct 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 14 nov 2025
Clase a Cargo de Verónica Rios
Comenta: Virginia Gilardi

El deseo imposible de la obsesión.
Por Verónica Rios
āHay que tomar el deseo a la letraā es el subtĆtulo que Jacques Lacan asignó al capĆtulo V de āLa Dirección de la curaā; con esta indicación clĆnica Lacan presenta un caso de neurosis obsesiva de su clĆnica. En los puntos precedentes aborda el famoso sueƱo de la bella carnicera para ubicar la estructura del deseo en las neurosis. Deseo imposible en la obsesión y deseo de deseo insatisfecho en la histeria.
El deseo mortificado de la obsesión da por resultado lo imposible. Mortificar el deseo es una operación de defensa frente al deseo y consiste en degradar el deseo a la demanda. ¿De qué modo?, pasÔndolo al circuito de los significantes. Con ello se evita el deseo, que constituye la falta de un significante que lo nombre. El deseo es incompatible con la palabra y de esa incompatibilidad huye el obsesivo, intentando reducir todo malentendido con la ilusión de la existencia de una palabra sin resto.
Lacan dice que el deseo es una aporĆa encarnada. Una aporĆa no es una contradicción, una aporĆa quiere decir que algo no tiene solución, seƱala GermĆ”n GarcĆa en āFundamentos de la clĆnica analĆticaā. Lacan va a hablar de lo incurable al final del anĆ”lisis. Y el deseo no es curable, sĆ lo es el sĆntoma, pero no se puede curar al sujeto del deseo. Se trata de una aporĆa incorporada al cuerpo, que es el propio deseo.
Acerca de la renuncia pulsional, en la obsesión se trata de una modalidad de goce que Freud teoriza ya en 1907, donde seƱala que el ceremonial neurótico estĆ” gobernado por una especie de formación reactiva. En el āEl malestar en la culturaā el problema es el superyó y su mandato de goce. Es en nombre del amor que el sujeto puede hacer la renuncia a las pulsiones. La paradoja del superyó es que la satisfacción pulsional encuentra el sujeto obsesivo en la renuncia misma, cuyo circuito es a mĆ”s renuncia, mĆ”s satisfacción pulsional.
J. A. Miller en āConferencias porteƱasā (Tomo 2) seƱala cómo en el sujeto obsesivo se produce una glotonerĆa del superyó. El problema de este circuito infernal es que cuanto mĆ”s renuncia a las pulsiones, mĆ”s el superyó va a crecer y mĆ”s el sujeto serĆ” culpable.
En el horizonte del psicoanÔlisis hay una ética que no es la del superyó, se trata del deseo y su interpretación.
