Clase 8: Algunas consideraciones acerca del síntoma
- 22 jun
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Actualizado: 6 jul
Enseñante: Nicolás Duarte

Propuesta: Los párrafos seleccionados para esta clase podrán encontrarse en las páginas 260 y 271 de la nueva edición.
Aquí Lacan recupera algunas formulaciones freudianas acerca del síntoma y las inscribe en un momento de su enseñanza en el que prevalecía el registro simbólico sobre los registros imaginario y real.
Seguir estas lecturas me condujo a preguntarme si acaso el síntoma no constituye una respuesta posible a dos preguntas: ¿cómo comienzan los análisis? —en su vertiente clínica y práctica— y ¿por dónde comenzó el psicoanálisis? —en su dimensión histórica—. A partir de las cuales me surgieron nuevos interrogantes: ¿diagnosticamos a partir del síntoma?, ¿con qué elementos contaba Freud para orientarse?, ¿qué lugar ocupaba el síntoma en sus primeras conceptualizaciones a la hora de realizar un diagnóstico?, ¿cómo se articulan entre sí el síntoma y el fantasma tanto en Freud como en Lacan, y cuál es su relación con el deseo?, ¿qué marca el límite de lo interpretable o descifrable?
El recorrido de la clase irá desde la puntualización de una vertiente más fenomenológica del síntoma, tal como aparece en los primeros textos de Freud, para luego avanzar hacia su valor de sentido, su determinación simbólica y su articulación significante. Finalmente, intentaré señalar que no todo es significante: el síntoma también porta una dimensión real y de goce.
Bibliografía
Freud, S. (1908). Las fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad; (1914) Recordar, repetir y reelaborar; (1916-1917) Conferencias 17 y 23.
García, G. “Actualidad de las neurosis actuales” y “Síntoma, cualquier conversación, hace propaganda”. En Archivo Germán García.
Lacan, J. (1957-1958). El Seminario, Libro 5. Clases XVIII y XXVII.
Miller, J.-A. (1986). Del síntoma al fantasma y retorno. Clases I,III. IV. V.
Masotta, O. (1976). Lecciones de introducción al psicoanálisis. Clase 3.
Reseña:
En el encuentro del último viernes me propuse desarrollar las preguntas planteadas en la propuesta de la clase. A partir de ellas trabajé los binomios síntoma - diagnóstico, síntoma - fantasma y síntoma - deseo, sirviéndome de algunos textos de S.Freud, J.Lacan, J.A. Miller y Germán García.
Inicié la clase ubicando la relación entre síntoma y diagnóstico que establecía Freud en sus primeros textos, los cuales eran importantes para el armado de su nosografía. Allí aísla los cuadros de psiconeurosis de defensa y neurosis actuales. Puse estas elaboraciones en tensión con el texto ‘Actualidad de las neurosis actuales’ de Germán García, interesante para pensar los alcances de la interpretación entre lo que se presenta como sentido del síntoma (determinación simbólica, articulación significante, sobredeterminación) y su núcleo real (solicitación somática, grano de arena, resto) que no puede ser descompuesto analíticamente. En el debate posterior a la clase retomamos la siguiente pregunta: ¿cómo se presentan hoy en día estas neurosis actuales? Tomamos de referencia a las toxicomanías para aludir también a aquellos puntos que no pueden ser descompuestos analiticamente.
La pregunta -¿por qué Freud no continuó estudiando a las neurosis actuales?- me condujo a la hipótesis de que éstas no corresponden con el dispositivo analítico que estaba construyendo; aquel que va por la vía del desciframiento del inconsciente. Buscando referencias que sí dieran cuenta del dispositivo analítico (término que no está en Freud), encontré los términos de síntoma neo producido y neurosis de transferencia para poder trabajarlos en la clase. Esta lectura abrió, en el debate final, nuevos aportes de los participantes.
En un segundo momento abordé los párrafos de ‘Función y campo de la palabra y el lenguaje en psicoanálisis’ mencionados en la propuesta de la clase, en donde pude resaltar que en este escrito nada aparece acerca de la determinación fantasmática o de la satisfacción que el síntoma conlleva. Se trata de definiciones que rescatan la sobredeterminación, el doble sentido, el conflicto, la estructura de lenguaje del síntoma, pero no su dimensión real. Para trabajar esta cuestión me serví de las referencias de la Conferencia XXIII ‘La formación del síntoma’ y en ‘Las fantasías histéricas y su relación con la bisexualidad’ de Freud.
Traté de leer estos textos en tensión con la clase ‘Una salida por el síntoma’ de J. Lacan del Seminario 5 en donde destaqué ciertas reformulaciones lacanianas de los conceptos freudianos de fijación y regresión, destacando el modo en que Lacan los relee desde el predominio del registro simbólico. Aquí surgió una pregunta por el diagnóstico diferencial entre neurosis y perversión, que luego fue retomada en el debate donde se promovieron distintos comentarios aclaratorios.
A partir de ‘Del síntoma al fantasma. Y retorno’ de Miller, trabajé la diferencia entre los planteos de Freud y Lacan respecto de la relación entre síntoma y fantasma. Mientras que Freud sitúa tempranamente una continuidad, en Lacan aparece una discontinuidad, observable en su esquema Lambda. En donde todo aquello que remite a la insistencia simbólica, como por ejemplo el síntoma, se sitúa en el eje (A- S) mientras que el fantasma, en esta etapa inicial, estaba ubicado en la inercia imaginaria (a – a´). Además, señalé a partir de la lectura del texto de Miller que, si la clínica de este primer momento no era una clínica del fantasma, se trataba entonces de una clínica del sujeto, donde la estructura constituía la respuesta a una pregunta del sujeto.
Desarrollé la relación entre síntoma y deseo a partir de la clase ‘La máscara del síntoma’ de J Lacan también del Seminario V y el texto ‘Síntoma, cualquier conversación, hace propaganda’ de Germán García. El debate posterior en torno al término escamotear permitió abrir nuevas preguntas:¿cuál deseo (insatisfecho, imposible, de reconocimiento, metonímico) escamotea el síntoma?
Finalmente,concluí la clase con un contrapunto a partir del Seminario X, donde el síntoma aparece como goce, sin privilegiar ya su dimensión de desciframiento, sino como algo que se basta así mismo, articulándo con los aportes del “Otro Lacan” que presenta Miller.




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