6° clase

El polo opuesto al discuros del amo a cargo de Carolina Fontán

Reseña a cargo de Virginia Gilardi.

  

   El viernes 10 de junio de 2022 Carolina Fontán, miembro de Apsat, tuvo a su cargo la clase “El polo opuesto al discurso del amo”. El título anticipa que el reverso del psicoanálisis es el discurso del amo. Lacan lo señala como un contrapunto, un polo opuesto teniendo en cuenta las fórmulas de los cuatro discursos con sus letras S1, S2, $, a.  En la asimetría que estos discursos mantienen el discurso analítico ocupa el polo opuesto al discurso del amo.

El discurso freudiano, propone la identificación primaria con el padre en discordancia con la identificación primaria con la madre postulada por los psicoanalistas postfreudianos.  Pone en el centro el término padre separado de cualquier referencia genética cuando se trata discurso analítico.

Fontán señala que el enlace significante determina la configuración subjetiva que resulta el fundamento donde puede incidir lo que el analista aporta bajo la forma de la interpretación.

En el enlace de un S1 y un S2 es donde se produce lo que llamamos sujeto y los efectos de este encadenamiento inconsciente es lo que determina su posición.  El significante tiene la función de representar a un sujeto para otro significante cualquiera. Esta representación no es absoluta, algo quedara oculto, aludiendo al objeto a como resto de esta operación. 

En esta cadena, el significante amo está allí inicialmente como tal solo en potencia, circula como los otros significantes que solo juegan en su diferencia.  Lacan dice que entre significantes “se abre esa falla que se llama sujeto” y los efectos que ella produce.  Cuando el significante amo se establece lo que Lacan introduce como novedad es que este induce y determina la castración.

En esta puesta en forma del significante amo para cada sujeto, el mecanismo de la identificación está en juego.

Para explicar este punto, Fontán toma la referencia de Germán García en su libro “En torno a las identificaciones”. Allí el autor señala que cuando Lacan habla de la identificación, rápidamente se entiende como “a quién” se identifica alguien.  García advierte que hay que pensar en cambio “de qué manera se transforma el sujeto por la identificación”. “No se trata del Otro al que me identifico sino de la constitución del uno por la identificación.”  En el mismo sentido en su otro texto “Fundamentos de la clínica analítica” García sostiene que no se trata de saber “con quién” me identifico sino “a qué” me identifico fundamentando de este modo que no existe la identidad en tanto imitación al Otro. Lo que se pone en juego es la repetición de este significante al que el sujeto se identifica.

Fontán retoma lo que Lacan señala sobre el saber del amo como producido de manera autónoma respecto del saber mítico y relaciona esto con la ciencia.

Así se va a diferenciar el discurso de la ciencia [ matemática] del discurso del psicoanálisis en tanto en la primera un significante puede significarse a sí mismo, A=A, interesándose por ordenar proposiciones que resulten verdaderas. Contrariamente en el discurso del psicoanálisis, como se dijo antes, un significante de define por oposición a los otros y cuestiona esa forma de saber que rechaza esa dinámica de la verdad que propone la ciencia.

 

Asimismo, García se refiere, citando al texto Lógica del sentido, de Deleuze, respecto de la verdad, a los tres registros del enunciado: DESIGNACIÓN, MANIFESTACIÓN y SIGNIFICACIÓN.  Así la designación sostiene una definición clásica de la verdad. Lo verdadero o falso de un enunciado.  La manifestación se refiere al sujeto de la enunciación donde un enunciado no es verdadero o falso en tanto correlato de la realidad, sino que lo que está en juego es que sea verdad o mentira para el sujeto que lo enuncia. Lógica modal donde las posibilidades son: lo posible, lo imposible, lo necesario y lo contingente.  Por último, el registro de la significación, que implica el razonamiento de lo lógico o lo absurdo.  La manifestación será el ámbito del psicoanálisis, sostenido en lo que dice el sujeto y lo que el analista pueda escuchar.

Respecto a las funciones los lugares en el discurso se señalan de este modo:

S1[ función significante amo] (arriba a la izquierda), S2[ función saber] (arriba a la derecha), $[función sujeto] (abajo a la izquierda) y [función goce] (abajo a la derecha).

Lacan dice que en el discurso amo el sujeto está vinculado con el S1.  Así  S1/ $.  Y que la inserción al goce se debe al saber S2/a.  Así:  Discurso del amo: S1/$ - S2/a.

  En tensión con el discurso amo, Lacan resalta el discurso de la histérica desde la pregunta por la relación sexual, por qué falla.  La histérica encuentra la respuesta dándole la palabra al otro como lugar del saber reprimido, inconsciente.  Esto da origen a una verdad respecto al saber sexual que es extraño al sujeto histérico, no se sabe.

Esto revela la relación del discurso amo con el goce en la medida que el saber ocupa ese lugar.  Discurso de la histérica: $/a - S1/S2.

El sujeto histérico está dividido por el S1, ideal del yo freudiano, rasgo unario en términos lacanianos.  Retomando la dialéctica del amo y el esclavo, Lacan plantea que el esclavo es el que porta el saber frente al amo.  El sujeto histérico rechaza la posición del esclavo porque no se dispone a entregar su saber. En esta operación muestra al amo castrado y se sustrae como objeto de su deseo. 

Se presenta en relación con esto último la pregunta de Lacan en el caso Dora de Freud. Lacan se interroga: ¿por qué no partir en el caso pensando que el padre de Dora es un padre castrado?

En la medida que juega este papel principal de amo en el discurso de la histérica y, aunque esté “fuera de servicio”, sostiene su posición como padre idealizado en la histeria y porta un saber frente a la mujer.  Se ve la función del discurso de la histérica en relación con el discurso del amo. Este último representa la castración del padre idealizado y para el sujeto histérico la privación, el goce de ser privado.

Por último y en la especificidad del discurso analítico a/S2 - $/$ se plantea cuál es el saber que hace falta poner en cuestión para que el sujeto acceda al lugar de verdad. De esta operación quedará un resto, un saber posible sobre su goce.